miércoles, 7 de febrero de 2007

Cebolla frita

Cebolla, algo básico en mi cocina. Es posible que algún día no tenga patatas pero siempre tengo cebolla. La cebolla la puedo almacenar en fresco, la manera más habitual, cocinada y congelada, en existencia frecuentemente, cocinada y en conserva o una lata comercial que para un apuro no están mal. También la he comprado alguna vez congelada y partida.

Cebollas, aceite y sal.

Pelar la cebolla, si tiene algo sucio, pasarla por agua rápido. Para partir la cebolla, hay diferentes costumbres, la más cómoda para mi, consiste en:
  • Sacar una tabla de cortar grande.
  • Partir la cebolla vertical de raíz a punta.
  • Coger una mitad y partir tiras del grosor que nos guste
  • Girarla 90º y partirla en el otro sentido si queremos obtener trozos pequeños
  • hacer lo mismo con la otra mitad
Ahora depende de como queramos usar la cebolla.
  • Si queremos la cebolla frita, pondremos aceite cubriendo el fondo de la sartén a fuego medio y añadiremos la cebolla cuando esté templado. Comprobaremos que la cebolla está casi cubierta de aceite y la mantendremos a fuego mediano, moviendola porque los bordes se queman con facilidad. La sacaremos con una espumadera bien escurrida.
  • si queremos sofreirla, se hace con menos aceite y a fuego bajo. La cebolla queda blanca y semitransparente. También podemos taparla dejando salir algo de vapor y nos quedará un poco más cocida
  • si queremos salteada, queda un poco tiesa pero muy sabrosa, pondremos un poco de aceite, añadiremos la cebolla a tiras de unos 2 mm y a fuego muy vivo, la moveremos constantemente.
  • No poner mucha cebolla a la vez, tiene que estar toda en contacto con el fondo de recipiente y poder moverla. Esta va muy bien para acompañar carne o pescado.

    Si habitualmente cocinas con poco tiempo, es muy cómodo sofreir mucha cebolla a la vez y luego guardarla en recipientes por raciones y congelarla.